jueves, 14 de abril de 2011

Désir.

En el cielo se mezclan el gris y el azul,
En el aire se siente la lluvia.
Corre una calidez por mis venas,
Batallando contra el aire frío y húmedo.
El único calor que me recorre es un anhelo, mi sangre es deseo,
Deseo de tu calor, tu respiración, tus manos en mi cintura.
Esa sensación aumenta la temperatura,
Hierve y se vuelve punzante, dolorosa.
Todo late y es rojo, descontrolado.
Ya no hay frío, solo silencio,
Una brisa helada me devuelve a la realidad.
Estoy sola otra vez, pero en realidad no estoy.
Todas mis células te aman, te desean, te extrañan,
Mi verdadero ser está con vos,
Lo que queda acá tirado en la cama es una cascara vacía.
Sos como la gravedad, pero mas poderoso.
Llevame con vos y no te pido más nada,
Solo que te quedes conmigo un día o dos,
Y si después tenés ganas, para siempre.
Tiemblo, pero no es frío ni miedo.
Es solo la certeza de que es posible para un corazón estar donde un cuerpo jamás estuvo.

1 comentario:

Moncho dijo...

Es bueno estar de vuelta. Casi me cae un hilo de baba en la mitad de la lectura. Me dio como no se que...