sábado, 26 de noviembre de 2011

Y es que me duele tanto tener que posponer mis sentimientos para cuando por fin pueda verte. Siempre se me hace más jodido aguantar cuando falta poco para que nos volvamos a encontrar y me hace mierda pensar que no te quedás para siempre. Y que falta mucho para que me digas ''ya está, ahora vamos a estar juntos.''

martes, 22 de noviembre de 2011

Feliz cumpleaños, tontin.


No me gusta caer en cliches y esas cosas, pero nada, la verdad no me importa ser original en este caso. Feliz cumpleaños, mi amor. Si, hasta te voy a decir mi amor. No tengo palabras para describir lo importante que sos para mi, siempre supe que ibas a ser importante. Si las cosas fuesen más simples, en este momento estaría tirada encima tuyo cual animal salvaje dándote besos y abrazos. Como ya bien sabés, hay mil kilómetros en el medio que me impiden hacer eso por lo menos por hoy. Y nada, las cosas no son muy justas para nosotros por ahora, nunca fueron fáciles y no espero que vayan a serlo alguna vez, pero creo que si te tengo a vos para ayudarme con las caidas (y me caigo bastante) no me da tanto miedo enfrentar lo que tenga que enfrentar.
Te amo chabón, sos la persona más genial del mundo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Está todo bien, está todo bien, está todo bien.

Bueno, la mayoría de las veces con repetirme las cosas tres veces es suficiente. No, no está todo bien un carajo. Me da muchísima bronca que cada vez que me ilusiono con algo bueno siempre se termina arruinando. La verdad que no se que mierda pasa ultimamente, pero esto así no funciona. Me gustaría no ilusionarme y listo. Me gustaría que me den un abrazo y no me hagan más preguntas.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Despertar.

Tuve otro ayer, estaba cruzando las vías y pensé ''¿cómo serían las cosas si yo muriera en este momento?'' Tuve miedo, muchísimo miedo, por primera vez en mi vida. Hasta hace un tiempo, un poquito más de medio año atrás, no me daba miedo morirme, creía que si pasaba pasaba y eso era todo. No tenía miedo, no era feliz, no estaba triste, nada, simplemente no me importaba. Todo me daba igual.
Encontré muchas cosas por las que puedo pelear, tengo proyectos y gente que no quiere que me vaya, tengo que dejar mi marca en este mundo antes de irme, a mi de acá no me va a llevar nadie hasta que no termine con todo.
Y si, me sorprende escribir esto, pero cambié. Esa parte que se quería ir... se fue. Se fue y me dejó lo mejor de mi. Todos los días voy dejando atrás un prejuicio, un miedo, una traba y una inseguridad.
Para todos los que estén luchando con eso, no quiero ponerlo como un cliché, pero es verdad, las cosas siempre se ponen mejor.

viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Sabés?

Yo se que es re difícil, lo se mejor que nadie. Pero pienso que si en un momento quisiste mucho a alguien y extrañás mucho a esa persona, deberías dejar un poco el orgullo de lado y dar señales de vida. En este tiempo entendí que la distancia no es un problema en realidad, pasa que a veces la usamos como excusa.
Basta de excusas y orgullo, mañana voy a tratar de volver a hablar con toda esa gente que se fue separando de mi vida contra mi voluntad. Y le recomiendo a cualquier persona que esté leyendo que haga lo mismo.

martes, 25 de octubre de 2011

Fantasmas.

Hay un barcito medio escondido por ahí en las calles de Buenos Aires donde cada tanto, alguna tarde fría, puedo hablar con mis fantasmas.
Me siento y veo como van entrando de a uno: soledades, nostalgias, melancolías, pérdidas y desamores. Falta ese espectro hermoso que supo ser mi primer amor, ese que solía sentarse a mi lado y susurrarme melodías con la inocencia de un niño.
Mis fantasmas charlan, se ríen del pasado, presente y futuro de esta tonta que hasta las creaciones de su mente dejan plantada. Toman, gritan y me veo obligada a poner orden.
¿Cómo anda tu vida, hermosa? Parecés algo caída hoy, me dice un vicio viejo que me tira el humo de su cigarro en la cara.
Los extrañaba, creo, me gusta que nos encontremos cada tanto, le contesté.
Una nena chiquita, llamada melancolía se sentó en mi pierna y me dejé invadir por su perfume de pasto recién cortado y gotas de lluvia. Me llevó muy atrás, al último día de mayo donde lo había visto.
Ya va a llegar, me dijo la nena con una voz musical, la espera hace crecer al corazón.
Mis fantasmas coqueteaban conmigo, trataban de engancharme otra vez. Eran un grupo muy querible, sin embargo. El sol se estaba poniendo y se fueron todos, hasta dejarme con la soledad.
¿Querés un té? le pregunté.
Por favor, me contestó, hablando por primera vez en toda tarde.
La soledad, en ese entonces era una piba joven con unos ojos muy viejos y oscuros que resultaban intimidantes.
Y faltó nomas el desgraciado. ¿Sos tonta vos? Llamalo, me dijo ella.
Claro que si yo quería podía hacerlo aparecer así nomas, como todos los fantasmas que rondaban por la ciudad. En ese momento la soledad se levantó y se fue sin saludar. Cuando alcé la mirada, él estaba entrando al bar. No sabés, loco, parecía una de esas películas en blanco y negro de romance arrabalero, te juro que por un momento escuché un tango de fondo.
Hola, se sentó frente a mi con ese encanto tan natural que tenía, creí que había llegado tarde, ¿cómo estás?
Los años que tanto me cambiaron, no habían tenido efecto sobre el. Cuando lo conocí era apenas una nena y ahora, ya crecida, todavía lo seguía queriendo, muy en el fondo, ¿viste? Y como para no quererlo, si era un divino.
Estoy pensando en irme, solté sin grandes ceremonias, creo que es hora de avanzar, ¿sabés? Quiero irme al sur, dejar a mis fantasmas acá y arrancar otra vez.
Me miró fijamente y después largó una carcajada.
¿Por qué harías eso? Sabés que no te querés ir. Cada tanto te ahogás y necesitás ver el mundo, pero siempre volvés. Tus raíces son elásticas, siempre te vuelven a traer acá, la marea te escupe a la misma orilla de siempre. Podés negarlo, pero si te vas, te va a faltar una parte importante. Te acostumbraste al ruido, y hasta lo llegaste a querer.
Creo que estoy dispuesta a vivir con ese vacío, soy muy desapegada después de todo, traté de contestar de una forma más o menos coherente.
No te engañes nena, me sonreía con suficiencia el descarado espíritu este, todos vuelven. Y no importa cuanto quieras enterrarnos, no vas a poder. Andate, pero pensá en esto: ¿Viste cuando te vas a otro lugar y cuando volvés todo tiene magia? Hasta los adoquines son una cosa completamente nueva.
Es tarde, me voy. Me fui sin tiempo para despedidas. Él tenía razón, como siempre. En el camino a casa miré todo con ojos nuevos. Respiré y me llenó el olor de los azahares. A cada paso, escuchaba las risas de los fantasmas y me reía yo también. Me paré en una esquina y vi como los recuerdos cobraban vida, volviendo a sentirme la heroína de arrabal.

sábado, 22 de octubre de 2011

No se cuanto tiempo más pueda soportar estar tan sola. Trato de respirar lo más profundo que pueda y nada, hay una traba ahí que no me deja inhalar. Quiero dormir dos meses.

miércoles, 19 de octubre de 2011

No entiendo la crueldad.
¿No saben que yo también tengo sentimientos?

martes, 18 de octubre de 2011

Nadás en mis sueños. Me ahorcás, tus manos tienen una fuerza sobrenatural. Me das asco, tanto asco que hasta me gusta. Tus manos se adentran en mi vientre y juegan con mis entrañas. Sangre. No siento dolor, no siento nada. Silencio. Me das una sonrisa dulce, como si no pasara nada, pero me estás matando. ¿Entendés por qué hago esto, Jael? me decís muy despacio.
Trato de abrir la boca para contestarte, tengo los labios pegados. Mis pies pesan toneladas, no puedo moverme. No me puedo escapar, tampoco tengo ganas.
Despertate, despertate, no es verdad. Me repito a mi misma, se que es un sueño, pero no significa que no sea real.
Entiendo, entiendo. Se que esto representa otra cosa. Se que me consumís.

viernes, 14 de octubre de 2011

Yo tenía el pelo como vos, pero cuando empecé a trabajar me lo tuve que teñir, me dijo una profesora, pasa que la sociedad necesita que te adaptes al sistema, no podés mostrarte como realmente sos en el mundo de los adultos.
Ya van cuatro profesores (y contando) que me dicen cosas parecidas a esta. Otro se ríen de que todavía me quedan ideales por los que luchar y reducen todo a un cuando tengas mi edad lo vas a entender.
NO. Me niego a vivir sin sueños, sin la esperanza de hacer un cambio. No me voy a resignar a vivir avergonzada de quien soy. No quiero vender mi voz. No voy a conformarme con menos de lo que creo que merezco. Y nunca, pero nunca voy a dejar que las malas experiencias me convenzan de que tengo que bajar los brazos.
No dejes que te engañen por ser adultos, que ellos hayan perdido todo no quiere decir que para nosotros sea igual.

domingo, 9 de octubre de 2011

Sabés que no pido mucho de vos, no te exijo grandes cosas. No te pido un futuro a lo Susanita, no te pido la casa, los hijos y el perro. Solo te quiero a vos, aunque sea un rato, pero ahora. Un solo abrazo, un solo beso, una sola caricia, como para poder volver a respirar, ¿viste? Siento ese nudo grandote que hace que el aire me pase cada vez menos, y me estoy muriendo. Necesito una sonrisa tuya para calmar un poco la ansiedad o aunque sea que me digas que falta poco, aunque falte mucho.
Necesito escuchar tu voz, necesito escucharte a vos.

martes, 4 de octubre de 2011

Ceci n'est pas une histoire

Hilitos de tinta van formando palabras y borrones. Corren, caminan, se arrastran, van por los márgenes. Palabras negras, azules, de arcoiris. Inconexas, se mezclan con dibujitos. Crecen, crecen, crecen hasta ser gritos. Bajan, bajan, bajan y se convierten en susurros.
Entre palabras, humo de incienso y cartas de tarot estoy ahora, prendo una vela. Veo el futuro en la llama, se consume, se apaga. Respiro el aire perfumado de sándalo y le consulto a los arcanos por tu vida. Donde estás, que hacés, si pensás en mi. Termino la consulta deseándote lo mejor, donde y como sea lo que te haga más feliz. Inconscientemente garabateo tu nombre varias veces, recordando esa M en mayúscula con la que firmabas tus mejores dibujos para mi. Más hilos de tinta de color, lápices y pasteles que se vuelven acuarelas entre te y lágrimas. Tu banda favorita de fondo y las canciones que te mostré. Tus ojos verdes, las pulseras, tu forma de morderte el labio, tus manos, tu silencio comprensivo.
Todo, me acuerdo todo y te necesito tanto. Pero no sé, después de tanto tiempo.

domingo, 18 de septiembre de 2011

A veces repetís las mismas mentiras tantas veces que te las terminás creyendo. Siempre estás bien, creés en vos y te respetás. No se si me miento a mi misma o el tiempo me ayudó a ver que la mentira podría, con el tiempo, llegar a ser verdad.
Supongo que después de tantos años de decir que no me importaba, me dejó de importar.
Pero siempre vuelven esos demonios, que parecen tontos pero te hacen cuestionarte y destruirte tanto: ¿Por qué los otros chicos no jugaban conmigo? ¿Por qué siempre era la última elegida para formar equipos? ¿Por qué la gente fue, es y probablemente siga siendo tan cruel conmigo si nunca les hice nada? ¿Por qué me cuestan tanto las cosas simples? ¿Por qué siempre tengo esa sensación de no pertenecer? ¿Por qué nadie me habla? ¿Por qué tienen miedo de abrazarme? ¿Por qué si ahora todo está tan bien siempre mi cabeza quiere arruinarlo?
Hay tantas cositas pequeñas que se van sumando en esta montaña de basura que tengo que escalar mientras amenaza con derrumbarse encima mío. ¿Por qué?